- Cine mudo (antes de los años 1930)
Birt Acres filmando el derby de Epsom en 1895.
El cine moderno es generalmente visto como
descendiente del trabajo de los hermanos Lumière en Francia en 1892, cuya muestra llegó
por primera vez a Londres en 1896; sin embargo, las primeras imágenes en
movimiento desarrolladas en celuloide fueron
realizadas en Hyde Park , Londres,
en 1889,
por William Friese Greene.
El 21 de junio, era capaz de
tomar hasta diez fotografías por segundo usando película de celuloide
perforada. Un informe sobre la cámara fue publicado en la revista
británica Photographic News el
18 de febrero de 1890. El 18 de marzo, Friese Greene envió un recorte de la
historia a Thomas Alva Edison, cuyo laboratorio había
estado desarrollando un sistema de película conocido como el quinetoscopio El informe fue reimpreso en la revista Scientific American. Friese
Greene hizo una demostración pública en 1890, pero la baja frecuencia de imágenes por segundo combinada con la
aparente falta de seguridad del dispositivo hizo que esta fuera fallida. A
inicios de la década de 1890, experimentó con cámaras esteroscópicas,
pero no tuvo mucho éxito. En 1891, Friese Greene se declaró en bancarrota y,
para cubrir sus deudas debió vender los derechos de la patente de la cámara
'cronofotográfica' por £500. La tasa de renovación nunca fue pagada y,
finalmente, la patente venció. A pesar de ello, su película es la primera
instancia conocida de una imagen en movimiento proyectada.
Las primeras personas que construyeron y
utilizaron una cámara de película de 35 mm en Gran Bretaña
fueron Robert W. Paul y Brit Acres, quienes filmaron la primera
película británica titulada Incident
at Clovelly Cottage en febrero de 1895. Esta cámara
denominada la "cámara Paul-Acres" fue la primera hecha en el Reino
Unido.
Poco después, varias compañías fílmicas
británicas habían abierto para atender la demanda de nuevas películas, como es
el caso de Mitchell y Kenyon en Blackburn. Las primeras
películas británicas tuvieron, a menudo, un tono melodramático y existió una
preferencia distintiva por argumentos que ya eran conocidos por la audiencia;
en particular, adaptaciones de obras de Shakespeare y
novelas de Charles Dickens.
En 1903, el productor estadounidense Charles Urban, una de las
figuras más significativas del cine británico anterior a la Primera Guerra
Mundial, formó su propia compañía, la Charles Urban Trading, y se trasladó a
Londres en 1908, en lo que se convertiría en el hogar de la industria
cinematográfica británica. En 1903, creó una película sobre ciencia de un minuto de duración
llamada The Cheese Mites,
que presentaba ácaros arrastrándose alrededor a un trozo de queso stilton.
Se trataba de un documental de
ciencia, posiblemente el primero y, como tal, sorprendió a los
espectadores. También afectó el precio y aumentó las ventas de microscopios
baratos, causando que los productores incluyeran paquetes de ácaros como
muestras.
En 1904, Charles Urban filmó
un documental mudo
de 12 minutos denominado "Living London". Esta película fue
descubierta en el Archivo Nacional Filmográfico de Australia en octubre de 2008
y muestra a los londinenses de la época ocupándose de sus negocios en un día
típico.
En 1906, el socio de Urban, George Albert
Smith (1864-1959) desarrolló un sistema de película aditiva de dos colores (rojo y verde)
que Urban lanzó en 1908 y que, desde 1909, fue conocido como kinemacolor y
disfrutó de gran éxito mundial hasta 1914. La película a kinemacolor británica
más famosa fue un documental mudo épico de dos horas y media
de duración titulada With Our
King and Queen Through India (1912), también conocida
como The Durbar in Delhi.
En ella, se representó la Corte noble de Delhi (Delhi Durbar) que celebraba la
coronación de Jorge V del Reino Unido. Durante
la Primera Guerra Mundial, Urban trabajó en
propaganda británica produciendo los documentales Britain Prepared y Fight for the Dardanelle (ambas en 1905).
Secuencia del documental La
Batalla de
Somme (1916), precedida del
intertítulo:
Tommies
británicos rescatando a un
camarada
bajo el fuego de obuses
(Este
hombre fallecería 30 minutos
después de
alcanzar la trinchera).
Luego, Urban editó el clásico La Batalla del Somme (1916), considerado el
primer documental de guerra en la Historia. La primera proyección fue visionada
por el primer ministro Lloyd George el 2 de agosto de 1916 y, el 10 de agosto,
se proyectó en el Scala Theatre de
Londres, cuando la batalla aún no había finalizado. Una sesión privada de
proyección se realizó el 2 de septiembre en el castillo de Windsor en presencia del rey
Jorge V.
El impacto del documental en la opinión
pública fue considerable, con una audiencia que alcanzó los 20
millones de espectadores en sus primeras 6 semanas. El documental se distribuyó
como propaganda en
diversos países con el objeto de servir de apoyo a la causa de los aliados y,
en particular, en los EE.UU. que en aquel entonces se mantenía al margen de
la guerra como potencia neutral. El documental fue llevado durante la misión
del capitán Alfred Bromhead en Rusia.

